Qué es un concurso y por qué es relevante saber quién lo presenta
¿Qué es un concurso de acreedores?
El concurso de acreedores es un procedimiento judicial regulado en el Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC), que se activa cuando una persona física o jurídica no puede cumplir regularmente con sus obligaciones de pago. Su finalidad es ordenar el patrimonio del deudor y satisfacer, en la medida de lo posible, las deudas con sus acreedores, asegurando un tratamiento equitativo.
Este procedimiento puede culminar con un convenio (acuerdo con los acreedores), una liquidación (venta de los activos del deudor) o, en el caso de personas físicas, con la solicitud del Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI).

Concurso voluntario y necesario: ¿quién lo presenta?
La diferencia esencial entre el concurso voluntario y el concurso necesario radica en quién lo solicita ante el juzgado mercantil:
- Concurso voluntario: es solicitado por el propio deudor (persona física o empresa) cuando detecta su situación de insolvencia actual o inminente.
- Concurso necesario: es solicitado por uno o más acreedores (o, en ciertos supuestos, socios de la empresa deudora) cuando entienden que el deudor se encuentra en situación de insolvencia actual, pero este no lo ha solicitado.
Aunque ambos procedimientos comparten la misma finalidad (reordenar la situación económica y patrimonial del deudor), las implicaciones jurídicas y procesales son distintas, especialmente en lo que respecta a los efectos sobre la administración del patrimonio, el control del procedimiento y la posible calificación del concurso como culpable.
Diferencias jurídicas entre concurso voluntario y necesario
1. Plazo para presentar el concurso
- En el concurso voluntario, el deudor tiene la obligación legal de presentar la solicitud en el plazo de dos meses desde que conoce —o debe conocer— su situación de insolvencia (art. 5 TRLC). Incumplir este plazo puede tener consecuencias legales graves.
- El concurso necesario, por el contrario, no tiene un plazo predefinido para el acreedor. Se activa cuando el acreedor puede acreditar que el deudor ya está en insolvencia actual y no ha promovido el procedimiento.
2. Justificación de la insolvencia
- En el concurso voluntario, el deudor debe acreditar documentalmente que se encuentra en situación de insolvencia actual o inminente.
- En el concurso necesario, el acreedor deberá probar la insolvencia actual, no basta con indicios o previsiones futuras. Además, debe aportar indicios objetivos como:
- Impagos generalizados.
- Embargos múltiples sin bienes suficientes.
- Sobreseimiento de pagos.
- Ejecuciones sin resultado.
3. Efectos sobre las facultades del deudor
- Si se declara el concurso como voluntario, el deudor mantiene sus facultades de administración y disposición de su patrimonio, pero bajo supervisión de la administración concursal (régimen de intervención).
- En cambio, si se declara el concurso como necesario, se produce automáticamente la suspensión total de sus facultades, y es el administrador concursal quien pasa a gestionar directamente el patrimonio (régimen de suspensión).
Este punto es especialmente relevante en concursos de empresas, ya que puede suponer la pérdida completa del control por parte del órgano de administración.
4. Calificación del concurso
La calificación del concurso como fortuito o culpable se ve influenciada por el modo en que se inicia:
- En el concurso voluntario presentado en plazo, con documentación correcta y buena fe, es más probable que se califique como fortuito.
- En los concursos necesarios iniciados por acreedores, si se demuestra que el deudor ocultó la insolvencia, falseó datos o retrasó intencionadamente el procedimiento, es más probable que se califique como culpable.
Esto puede acarrear consecuencias personales para los administradores sociales, como la inhabilitación o la obligación de cubrir parte del déficit concursal.

¿Qué tipo de concurso conviene y cómo actuar con seguridad jurídica?
Comparativa práctica entre concurso voluntario y necesario
| Aspecto | Concurso Voluntario | Concurso Necesario |
|---|---|---|
| ¿Quién lo solicita? | El deudor | Un acreedor o socio |
| Momento de la insolvencia | Actual o inminente | Solo insolvencia actual |
| Facultades del deudor | Conserva funciones, con supervisión | Suspendidas: las asume la administración concursal |
| Riesgo de calificación culpable | Menor si se actúa con buena fe | Mayor si hay ocultación o retraso |
| Ventaja principal | Mayor control del proceso y menor exposición jurídica | Puede prevenir actuaciones fraudulentas o dilatorias del deudor |
¿Cuándo conviene actuar de forma voluntaria?
Solicitar el concurso de forma voluntaria no solo es una obligación legal, sino que también puede ser una decisión estratégica para proteger responsabilidades:
- Si se actúa con diligencia, se preserva la imagen empresarial y se tiene margen para negociar convenios.
- Se minimizan las probabilidades de calificación culpable.
- Se mantiene un mayor grado de control sobre la documentación y la estrategia procesal.
Además, en el caso de personas físicas, anticiparse puede facilitar la posterior exoneración de deudas si se cumplen los requisitos para acogerse al mecanismo de segunda oportunidad.

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