La importancia de la preparación documental
¿Por qué es fundamental la preparación documental en un concurso de acreedores?
La correcta preparación de la documentación es uno de los aspectos más críticos al afrontar un procedimiento concursal. Una solicitud incompleta, imprecisa o mal documentada puede retrasar el proceso, generar requerimientos judiciales adicionales o incluso derivar en la inadmisión del concurso, lo que expone al deudor a consecuencias legales adicionales como la calificación culpable del procedimiento o la responsabilidad personal de los administradores.
En el caso de las empresas, el orden y la integridad documental reflejan no solo el cumplimiento de sus deberes contables y mercantiles, sino también su buena fe procesal. En las personas físicas, esta documentación es clave para evaluar si pueden acceder a mecanismos como la exoneración del pasivo insatisfecho.

La obligación legal del deudor y el artículo 5 del TRLC
El Texto Refundido de la Ley Concursal (Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo) establece en su artículo 5 que el deudor tiene la obligación de solicitar el concurso en un plazo máximo de dos meses desde que conoce —o debe conocer— su situación de insolvencia.
La solicitud debe ir acompañada de una serie de documentos que acrediten esa situación económica, su alcance y la composición del patrimonio del deudor. Este conjunto documental es más que un requisito administrativo: constituye la base sobre la cual el juzgado y la administración concursal construirán todo el procedimiento posterior.
Documentación exigida para presentar el concurso
Documentación básica para cualquier tipo de deudor
Tanto en el caso de personas físicas como jurídicas, el artículo 7 del Texto Refundido de la Ley Concursal exige que la solicitud de concurso se acompañe, al menos, de los siguientes documentos:
- Memoria económica explicativa de la historia reciente del deudor, causas de la insolvencia y evolución patrimonial.
- Inventario de bienes y derechos con su valoración.
- Relación de acreedores, con datos identificativos, cuantía, vencimiento y naturaleza de los créditos.
- Relación de contratos vigentes.
- Relación de trabajadores, si procede.
Este conjunto documental se conoce como documentación mínima obligatoria. Su presentación completa y clara agiliza la admisión a trámite y facilita la labor del juzgado y del futuro administrador concursal.

Documentación específica para personas jurídicas (empresas)
Las empresas deben acompañar, además de lo anterior, los siguientes documentos contables:
- Cuentas anuales de los tres últimos ejercicios depositadas en el Registro Mercantil (balance, cuenta de pérdidas y ganancias, memoria).
- Libro diario y libro mayor, actualizados.
- Relación de procedimientos judiciales en curso.
- Organigrama societario en caso de pertenencia a un grupo empresarial.
- Certificados de deudas tributarias y con la Seguridad Social.
Es especialmente importante que los documentos reflejen de forma transparente la situación de insolvencia. La falta de libros contables o su desactualización puede generar presunciones de culpabilidad del concurso en fases posteriores.
Documentación específica para personas físicas
En el caso de personas físicas, se requiere:
- Declaración de bienes, ingresos y gastos personales.
- Últimas declaraciones fiscales presentadas.
- Listado de préstamos, créditos personales, tarjetas y otras obligaciones económicas.
- En caso de solicitar el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI), será necesaria documentación adicional sobre ingresos, buena fe, y acreditación de intento de acuerdo extrajudicial.

Cómo presentar la documentación correctamente y evitar errores
Consejos prácticos para una presentación eficaz
La presentación de la documentación del concurso no es solo un trámite formal, sino un acto procesal con implicaciones relevantes. Algunas recomendaciones para facilitar su preparación y evitar incidencias:
- Organiza la documentación por bloques (económico, contable, laboral, fiscal).
- Verifica la coherencia entre documentos: los datos incluidos en la memoria económica deben coincidir con lo reflejado en el inventario, el listado de acreedores o las cuentas anuales.
- Incluye la información completa y actualizada: por ejemplo, en el inventario, indica tanto el valor contable como el valor estimado de mercado.
- Digitaliza correctamente todos los archivos, especialmente si el procedimiento se inicia de forma telemática (lo que es habitual en los juzgados mercantiles).
- Utiliza un índice y una relación numerada de anexos, facilitando al juzgado su localización y revisión.
Errores comunes al presentar un concurso
- No presentar la memoria económica con suficiente detalle: omitir el contexto o minimizar la situación financiera puede generar dudas sobre la veracidad del relato del deudor.
- Documentación incompleta o incongruente: especialmente en lo relativo al inventario y la relación de acreedores.
- Omitir procedimientos judiciales en curso: puede interpretarse como falta de transparencia.
- No acompañar las últimas cuentas anuales o no tener libros contables actualizados en el caso de empresas.
- Solicitar el concurso sin pruebas suficientes de insolvencia: lo que puede conducir a la inadmisión inicial o a futuras complicaciones.

Polaris Abogados: rigor técnico y experiencia concursal
En Polaris Abogados, contamos con una dilatada experiencia en la tramitación de concursos de acreedores, tanto para empresas como para particulares. Nuestro equipo especializado asesora desde la fase previa de análisis económico y revisión documental, hasta la presentación formal ante el juzgado competente.
Nuestra labor no se limita al cumplimiento formal, sino que se enfoca en construir una solicitud sólida, coherente y bien fundamentada, reduciendo riesgos y protegiendo al cliente ante eventuales calificaciones desfavorables o complicaciones procesales.